La Ley de Servicios Profesionales y la Informática

La polémica ley de la que actualmente existe un borrador pero que en próximas fechas debería confirmarse, ha suscitado muchas polémicas. En este artículo trataré de aclarar y de informar, en la medida de lo que conozco, de cómo la LSP (Ley de Servicios Profesionales) nos afecta a la Ingeniería en Informática.

Lo que dice la ley

En esencia la ley dice que se elimina la mayoría de atribuciones profesionales. Esto significa que no hará falta que un ingeniero industrial preste su firma para un proyecto de construir una nave, la de un arquitecto para la construcción de una casa o la de un ingeniero de puentes para construir un puente. Se conservan algunas atribuciones muy específicas pero las más generales se suprimen, entendiéndose que no es necesario ser ingeniero en A para firmar un proyecto A, sino que es suficiente conocer los entresijos de dicho proyecto y tener cierta experiencia.

Esto, que en principio puede sonar muy bárbaro (¡¿ingenieros de montes firmando proyectos de construcción de puentes?!) quizá no lo sea tanto porque se conservan ciertas atribuciones específicas y se eliminan las demás (desconozco qué se conserva y qué se elimina), y la idea es, quizá, noble: reducir la carga burocrática y abaratar costes a la hora de realizar trámites para llevar a cabo obras. De ser así, ojalá no afectara sólo a ingenierías y arquitecturas, sino también a la abogacía y la notaría, ¿verdad?

Cómo nos afecta a los Ingenieros en Informática

En dicho escrito se establece que los profesionales de la informática podemos seguir con la nomenclatura de “Ingenieros”, si bien no se nos incluye en el reglamento que se establece para las demás ingenierías. Y aquí está la enjundia del asunto, amigos, en que no estamos con las ingenierías mayores, con casta y solera. Y de lo malo podemos darnos con un canto en los dientes: otras ingenierías nuevas han perdido hasta el trato de ingenierías…

¿De dónde viene todo esto?

De la “Ley Guerra” de 1986, llamada así por ser establecida por el entonces ministro Alfonso Guerra. Dicha ley regulaba las competencias de las distintas ingenierías; la Ingeniería Informática no existía aún en España, los pocos profesionales del sector no estaban aún organizados y por tanto no levantaron la mano para hacerse oír.

Por aquél entonces se estableció la regularización, mientras que ahora se trata de hacer lo contrario: des-regularización de atribuciones.

¿Cuál es el verdadero problema?

El problema real está en el hecho de que no se nos trate como a las demás ingenierías, en el hecho de que seamos tratados como una ingeniería “menor”. Actualmente este es el problema, dado que la desregularización de las atribuciones en principio no nos afecta en absoluto. Sin embargo, esta situación actual abre las puertas a muchos problemas futuros:

  • Si en el futuro vuelven las tornas y se decide re-regularizar las atribuciones (ya se hizo y probablemente se vuelva a hacer), nosotros que no estamos en el saco nos quedaremos fuera, y posibles atribuciones como por ejemplo Seguridad Informática, Criptografía o Gestión de Proyectos quedarán fuera de nuestras manos y pasarán a estar controladas por ingenieros industriales o de telecomunicación (sigh). Dado que nosotros no nos metemos a construir puentes pues pueden imaginarse lo que significa dejar en manos de personal no cualificado tareas de tamaña relevancia.
  • El hecho de estar menospreciados de una u otra manera afectará a que muchos futuros profesionales se decidan por otros estudios más prestigiosos, tendremos una fuga de cerebros en nuestro sector y dado que el área de las tecnologías es posiblemente el área con mayor futuro en España y en el mundo sería una pérdida irreparable para el país y para el avance de nuestra sociedad global.
  • Trato, respeto, igualdad… esas cosas básicas que se presuponen a todo individuo y a las que a veces hay que apelar para que te escuchen…

¿Quién es el malo de la película?

Esta ley empezó a barruntarse en el anterior gobierno socialista, y tiene su continuidad en el actual gobierno popular. Como he señalado antes, la ley no es ni buena ni mala, eso el tiempo lo dirá y el caso es más complejo de lo que parece. El asunto está en que nosotros nos quedamos fuera, y España no puede dar la espalda a más de 150.000 profesionales punteros en hacer avanzar al país. Para que se hagan una idea, los ingenieros de minas, que sí están en el grupo de los Elegidos, no pasan de 5.000.

De hecho hay políticos socialistas, de UPyD y populares que nos apoyan, comprenden la situación e incluso comprenden el escarnio que el actual escrito nos supone.

El verdadero problema está en los tecnócratas, los lobbys de poder que se encuentran apoltronados en los puestos relevantes de la Administración y no dan su brazo a torcer. Son éstos los que tienen la influencia para aconsejar y decidir el escrito final y que no quieren que nadie les quite su jugoso pastel. Estos lobbies están conformados por ingenieros industriales, de caminos, de telecomunicación… que dicen que estos chicos de los ordenadores no tienen nada que hacer, no son ingenieros y que cualquiera puede desempeñar su trabajo.

Dado que la labor desempeñada por la Ingeniería en Informática se encuentra fuertemente regida por procedimientos ingenieriles heredados y adaptados de otras ingenierías y no se trata de procedimientos científicos o artísticos, creemos firmemente (y así los planes de estudios lo estipulan) que somos tan ingenieros como otro cualquiera.

¿Qué es lo que queremos, entonces?

Que se nos trate como a las demás ingenierías. Ni más, ni tampoco menos. Queremos estar donde el resto de las ingenierías estén.

¿Qué podemos hacer?

Difundir el mensaje. Poner en conocimiento de todos los profesionales de la Ingeniería en Informática que esto es un problema que nos afecta a todos; que no nos va a quitar el plato de lentejas de cada día, pero que podemos perder una oportunidad CLAVE para futuras decisiones que atañen a nuestro sector y que nos competen, por simple y llana justicia.

Por encima de nosotros están los Colegios de Informática y distintas asociaciones y grupos de presión que tratan de hablar con políticos, difundir el mensaje y conseguir apoyos; la barrera principal no obstante radica en los lobbys que antes mencionaba.

Conclusión

En próximas fechas el escrito dejará de ser un borrador para convertirse en ley. El grupo socialista trató de confirmar el escrito la pasada legislatura, pero a última hora se echó atrás dado el bajo consenso y nuestras protestas en la calle. Así que lo dejó para el siguiente Gobierno y se quitó el marrón de encima. Ahora toca decidir, y ahora es cuando nos la jugamos.

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Howto: Execute a command and use the output in Python

Let’s do something very simple to show a couple of things:

  • How to script Plastic SCM commands;
  • How to execute a program in Python and do something useful with the output.

Say that you want to check if there’s been some activity in a specific Plastic SCM server in a period of time. To do that, a good idea is to check if new changesets have been created. But let’s suppose that you have hundreds of repositories, so you really don’t want to check ‘em all one by one, do you?

Right, so let’s write some Python code to achieve this:

from subprocess import Popen, PIPE

proc = Popen(["cm", "lrep", "--format={1}"],
    stdout=PIPE, stderr=PIPE)

repositories = proc.stdout.readlines()

for repository in repositories:
    repository = repository.replace('\n','')
    print "Repository: %r" % repository
    proc = Popen(
        ["cm",
         "find",
         "changesets where date > '01/01/2013' on repository '"+
         repository + "@localhost:8084'"
        ],
        stdout=PIPE, stderr=PIPE)
    print proc.stdout.read()
    print "------------------------------"

First, we import the required library we need to execute subprocesses and redirect output and errors. This is a quite common library. Then we create a child process to execute the command “cm lrep”, to get the list of repositories in that server. The format string is just to cut the output in order to get just the names of the repositories.

See that we are redirecting the standard output and the standard errors to a PIPE. Then we get the output of the command. This is one of the beauties of Python: with just one single line you get and parse in an array the different lines of the output :-).

Now we iterate in the list of repositories we’ve just got, remove the EOL character and execute the proper command to query if there have been new changesets in the last year (this could have been calculated with the current date, or could have been an argument to the script).

We execute the cm find changeset command and get the output, and just print it in the console.