Licencias para procrear

Uno va llegando a una edad en la que se plantea ciertas cosas que suceden a su alrededor; amigos que se casan, primos y hermanos que tienen hijos… y con una cierta perspectiva me ha dado por reflexionar un poco sobre todo esto. Empezando por el tema de los hijos y terminando por el modo en que planteamos nuestras vidas.

Así que, la primera pregunta que me viene a la mente es: ¿por qué hoy día la gente tiene hijos?

Y se me ocurren varias posibles respuestas: por el bullicio y la alegría que hay en una casa con pequeñajos, la ilusión que siembran, la satisfacción que puede proporcionarnos el generar vida… por otro lado, creo que hay gente que tiene hijos porque es lo que toca o para romper con la rutina de pareja. Cuando digo que es lo que toca me refiero a que es lo que la sociedad o la publicidad nos impone; cuando digo romper la rutina de pareja creo que hay parejas que llegan a una monotonía tal que necesitan hacer algo para reconducir su futuro como tal pareja.

Ojo, no estoy criticando en absoluto ninguna decisión; únicamente pretendo reflexionar y tratar de entender por qué las personas hacen lo que hacen.

Hace años, las razones por las cuales se tenían hijos eran bien diferentes, a saber: tener más mano de obra para trabajar el campo, perpetuar un apellido, ser más poderoso… Tener una prole mayor significaba tener más gente para ir a una posible guerra, lo cual aumentaba el poder del individuo, de su tribu y de su pueblo.

Si no me equivoco en mis reflexiones, parece que las causas de ayer son muy diferentes a las causas de hoy. No menos han cambiado nuestras costumbres con respecto a nuestros mayores: si bien ayer los hijos cuidaban a sus padres en casa y les acompañaban hasta el lecho de muerte, hoy en día nos desentendemos de ellos y los empuntamos a una residencia, para que no incordien, porque tenemos una vida muy estresada y ocupada. Tanto, que no tenemos tiempo para cuidar de aquellos seres que nos dieron la vida.

Nuevamente, esto es un hecho, no pretendo criticar. Bueno, ahora un poquito sí.

Personalmente, y de forma muy egoísta, si mis hijos me van a dar la patada y me van a mandar a una residencia, ¿qué interés puedo tener en procrear? Ahora mismo, a mis veintiocho no tengo una especial ilusión en perpetuar un apellido que está más repetido que los garbanzos en un cocido, tampoco me apasiona el bullicio de unos renacuajos correteando por el pasillo… lo cual me lleva a pensar si soy un ser raro u horrible por no querer tener hijos. Me gusta la tranquilidad y el silencio de mi casa, y cuando visito a mi hermana me alegra ver a mis sobrinas y jugar con ellas, pero también me agotan… Pero claro: ¿y si luego me arrepiento y es demasiado tarde?

Por otra parte, pienso que dado que los valores y las razones por las cuales la gente tiene hijos han cambiado, sería mucho más interesante la adopción. Cumple con todos los requisitos arriba expuestos, ahorra a la mujer el duro trago del embarazo y además saca de la miseria a un pobre ser que ninguna culpa tiene de haber nacido en donde le ha tocado.

Finalmente está otra cuestión: en ocasiones nos escandalizamos con noticias de padres que han matado a su bebé a palos, o vemos hijos viviendo en la miseria por culpa de padres drogadictos, o irresponsables. Esto realmente me desquicia: es muy injusto que haya buenas personas que desean tener hijos con todas sus fuerzas y no puedan tenerlos por problemas de fertilidad, económicos o de otra índole, homosexuales con problemas para adoptar por el mero hecho de ser homosexuales (sin atender a su estado psíquico y social, y ahora explicaré por qué digo esto) y sin embargo haya engendros hijos de mala madre que matan a sus bebés o los abandonan en contenedores (aquí pretendía llegar).

Así que mi propuesta final es: aunque suene muy fuerte, deberían inyectarnos a todos en la pubertad un suero esterilizante, de manera que en prinicipio todos fuéramos estériles y para poder tener hijos tuviéramos que aprobar un carnet (como el de conducir), tras el cual nos inyectaran nuevamente otro suero que nos devolviera la fecundidad. Lógicamente esto no existe y es una tontería, pero no me digáis que no tiene sentido. Nos ahorraríamos muchos disgustos, muchos hijos de la pobreza, que deriva en delincuencia, en violencia y en todo lo demás, y además mejoraríamos la especie dado que erradicaríamos la existencia de esos sub-seres que maltratan a sus pequeños. La idea me causa terror, pero a la vez tiene algo de sentido, ¿no?

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